Perrine se pasa la vida corriendo de un lado para otro, buscando su sitio sin parar. Vive sola y trabaja como animadora en cumpleaños y otras celebraciones. Pero todo se detiene en el momento en que Perrine provoca accidentalmente que un hombre caiga en un vertedero y entre en coma. Movida por un fuerte sentimiento de culpa, Perrine hará todo lo posible para que despierte.