Durante una conferencia sobre su reciente expedición al desierto de Mongolia, el doctor John Benton fallece tras beber de un vaso con agua envenenada. Sus últimas palabras son "fuego eterno" Win Len, secretaria del doctor Benton, confiesa que esas palabras hacen referencia a un pergamino que Benton descubrió en ese viaje y que indica la localización de ricos pozos petrolíferos.